lunes, 3 de diciembre de 2012

WHITESNAKE: Gira junto a Journey en 2013


La banda liderada por David Coverdale saldrá de gira como coheadliner junto a Journey por el Reino Unido en mayo de 2013, con el grupo Thunder como invitados especiales.

Estas son las fechas:
Mayo
- 18 Glasgow SECC, Glasgow, GB
- 20 Motorpoint Arena, Sheffield, GB
- 22 Metro Radio Arena, Newcastle, GB
- 23 Manchester Arena, Manchester, GB
- 25 Capital FM Arena, Nottingham, GB
- 26 Motorpoint Arena, Cardiff, GB
- 28 LG Arena, Birmingham, GB
- 29 Wembley Arena, Londres, GB

SLASH: Hizo vibrar el Malvinas Argentinas


El carismático violero de rulos y pelo largo se presentó nuevamente en Argentina, en esta oportunidad para brindar dos shows junto a Zakk Wylde y su banda, Black Label Society. Con el espíritu rebelde que lo caracteriza y como si el tiempo no hubiera transcurrido desde aquellas épocas en las que desplegaba todo su arte con los Guns N’ Roses, Slash demostró que a los 47 años se puede rockear igual o mejor que en la adolescencia.

Con un Estadio Malvinas Argentinas colmado de fans, el ovacionado guitarrista salió a escena junto al cantante Myles Kennedy y The Conspirators, la banda que lo acompaña desde hace unos años y con la que ha editado sus trabajos “Slash” (2010) y “Apocalyptic Love” (2012).

El flechazo inicial lo dieron con “Halo”, “Nightrain” y “Ghost”, temas que provocaron una respuesta inmediata por parte de los allí presentes, quienes mediante saltos y gritos dejaron en claro que el único clima en aquel reciento era de fiesta y alegría.

La noche se sucedió entre temas de sus discos solistas como “Nothing to Say”, “Anastasia” y la infaltable “Back from Cali”, aunque la ocasión también sirvió para desempolvar viejas gemas como “You’re Crazy”, “Sweet Child O’Mine” y “Welcome to the Jungle” de sus épocas doradas con los Guns, o bien para recordar su paso por Velvet Revolvet e interpretar “Slither”, el único tema del show referido a esa banda.

Cuando el recital estaba en su momento más álgido, Zakk Wylde subió al escenario para compartir un duelo de guitarras con Slash. Juntos lograron crear un clima de total concentración y admiración. Ante tal despliegue emotivo y esos increíbles sonidos emanados de sus maravillosos instrumentos, el público quedó atónito, sin emitir palabra. Sólo un cálido y ferviente aplauso acompañó el final de ese momento. 

Y así pasaba Slash por Buenos Aires. Las dos horas de puro hard rock que brindaron con Myles Kennedy alcanzaron para satisfacer a los fans pero, aún así, dejarlos con ganas de más. Definitivamente, este dúo es dinamita pura.


 
                                                                     Por Valeria Vizioli

TRIDENT: Con el metal en la sangre


Mauro Cengarle nos contó un poco de la historia de esta potente banda rosarina que con varios años de ruta sigue dando que hablar dentro de la escena metalara argentina.

- Antes que nada bienvenido al Tachas Fanzine. ¿Cuándo se formó la banda y cuál es su formación actual?
- Mauro Cengarle: Primero quiero agradecerte por la nota. Somos una banda under y es todo un honor estar presente en tu zine. La banda empezó allá por principios del 94, nuestra formación actual con la que venimos batallando desde el 99 es Héctor Solano (voz), Ismael Scapin (teclados y voz), Ernesto Cengarle (guitarra), Hugo Brasesco (guitarra), Nahuel Cengarle (bajo) y Mauro Cengarle (batería).

- ¿Cuáles son las influencias a la hora de componer?
- MC: Las bandas de Inglaterra mayormente, las que integraban la N.W.O.B.H.M, las pilares como Sabbath, Purple, Zeppelin y algunas pocas americanas. Iron Maiden y Judas Priest por ahí son las que más podes encontrar presentes en nuestra música.

- ¿Qué me podés contar de los discos “Guerreros de Turno” y “Erlic el Albino”? ¿Qué diferencias notás entre ambos?
- MC: Son los dos discos quizás más conocidos de nosotros. “Guerreros” fue el primer disco donde pudimos tener un buen sonido acorde al estándar de calidad de las producciones hechas en grandes estudios. Tenemos nuestro propio estudio de grabación donde hemos hecho todos nuestros discos y para este disco en especial tengo muchos recuerdos porque fue el primero en estar compuesto casi por completo en el momento de grabarlo. También fue el último disco de Trident editado en forma independiente, se hicieron 2 videos y estuvimos muy contentos con el resultado.
Para “Erlic” ya la cosa fue un poco distinta, el sonido fue superior y fue un disco compuesto en su totalidad dentro del estudio. La temática de las letras es algo que yo había querido hacer ya hace mucho tiempo y necesitaba de un disco completo como para poder desarrollarlas. Fue editado por Metalica zine y es, junto con el primer disco, el que más se vendió y del que tocamos más cantidad de temas en vivo en la actualidad.

- ¿Qué tan difícil fue grabar con Ross the Boss Friedman? ¿Cómo solucionaron el tema de la distancia?
- MC: En realidad no. Una vez que él nos confirmó que iba a participar, le envié por correo una mezcla del tema “Sutiles Corsarios” en mp3 y le pedí que grabe lo que se le cante las pelotas que yo después me ponía a seleccionar qué dejaba y qué no. Al cabo de unos meses recibí de su manager un link privado donde descargar las tomas. Fue muy raro ponerme a editar todo ese material porque el tipo me mandó un montón de tomas y te imaginás que para mí que nací escuchando a Manowar y a ese violero, fue una locura hacer ese laburo.

- ¿Con qué banda actual o ya separada te hubiese gustado tocar?
- MC: Con una banda actual, Iron Maiden, y con una separada, Rainbow.

- ¿De qué tratan las letras de Trident?
- MC: Mayormente, hablan de la escena del heavy metal en nuestra ciudad y, en general, es en donde nos explayamos con libertad para decir lo que pensamos sin ninguna censura.

- En el 2010 tocaron en Buenos Aires junto a Virgin Steel. ¿Qué les pareció aquella experiencia y qué recuerdos tienen de los hermanos de estos lados?
- MC: Siempre nos hacen esa pregunta y siempre respondo lo mismo. Ellos son una banda que hemos escuchado siempre y Fabián De La Torre (editor del Metalica fanzine) y nosotros queríamos poder compartir ese día con él y todos los hermanos que iban a estar. Lo que recuerdo de esa fecha es haberme encontrado con mucha gente que, si bien mediante internet estábamos en contacto, nunca había podido tener el gusto de conocer en persona. ¡Hasta a vos hermano al final del concierto te pude conocer! Siempre vamos a recordar ese día.

- La movida rosarina está dando grandes exponentes. Trident, Traxión Etílica, Vudú… ¿Cómo viven este momento?
- MC: Hace ya varios años que Rosario está sacando muchas bandas. Hay un gran crecimiento con respecto a eso, muchas fechas y muchas bandas que vienen a nuestra ciudad. Vudú es una banda de rock, no de metal, que está a años luz de nosotros o la otra banda que nombrás. Tienen otras rutas, tienen la municipalidad de Rosario, tienen todo lo que el metal nunca tuvo en esa ciudad.

- ¿Creés que el clásico uniforme de cuero y tachas esta en vías de extinción?
- MC: No creo que sea así, el metal es un estilo de culto y sus fans siempre lo van a tener presente. Las modas hacen que las personas vayan acomodando su estilo a lo que es popular y con el heavy metal eso hace 30 años que no pasa. La moda pasó, el turbo de Judas pasó, las chicas de culo largo ya no son modas y las permanentes tampoco, sin embargo te podés pegar un viaje a Santa Fe y ver cómo todo eso sigue vivo.

- Mil gracias por el tiempo. Te pido un último mensaje para los lectores de esta entrevista.
- MC: A los que tienen pasión por esta música, quiero decirles que los medios de difusión independientes son el principal motor que tienen las bandas under para poder hacerles llegar lo que hacemos. Apóyenlos y respétenlos, el metal no es una música de moda, es un estilo de vida que va a existir siempre mientras lo tomemos con el respeto que se merece y nunca bajemos los brazos. Un abrazo de acero para vos Martín, y saludos a todos los lectores de parte de todo Trident. Hail!



Por Martín Acha

SOUNDGARDEN: King Animal


Para los que aún oímos resonar ecos con la voz de un Chris Cornell íntimo y minimalista, aunque haya pasado un año ya de su visita a la Argentina, podemos decir que la espera valió la pena. Si bien tuvieron la deferencia de compartir el álbum en la web, por lo que la ansiedad pudo ser paliada a tiempo, ya está en las calles el nuevo disco de Soundgarden, primer trabajo del cuarteto reunido en 2010, tras 16 años alejados de los estudios.

El álbum titulado “King Animal”, confirma que estos tipos siguen rockeando y nos han preparado un menú para todos los gustos. Banda formada en 1984 y que en los 90´s  junto a Nirvana y Pearl Jam, fue uno de los grupos más emblemáticos del estilo musical llamado grunge, en franco deceso. Pero, considerando la trayectoria desplegada por muchos de los grupos enrolados en esas filas, hasta el día de hoy y la vigencia del sonido que siguen logrando, podemos decir que más allá de la corta vida que se le auguró al género, los perseverantes sobrevivientes están acá para seguir reconfortándonos con su música. Y Soundgarden es uno de ellos.

Entonces ¿qué se le pide a un álbum de esta gente? Sonidos concretos, guitarras veloces, oscuras, en tensión pero relajantes; climas que nos lleven desde un cielo rojizo, enardecido, a punto de explotar, hasta una playa soleada donde la calma nos devuelva a la Tierra, para que Cornell siga demostrando que tiene una de las voces más privilegiadas del género. A veces arrollador, otras veces cual gato que ronronea y enternece, no deja de encantar.
Y bien, ante una primera oída al álbum encontramos un clima oscuro, lúgubre a veces, cálido en algunos momentos, pero también armónico y melodioso. Solos impensables y a la vez esperables del guitarrista Kim Thayil, un ritmo que marca sin pausa Matt Cameron detrás de su batería, la gravedad y precisión del bajo de Ben Shepherd y un Chris Cornell que, debido al paso del tiempo y el esfuerzo que implica para cualquier garganta el estilo que lo ha definido, se nos aparece con una voz mucho más rasgada, aguardentosa, aunque no pierde en absoluto la marca a fuego que le da al sonido de Soundgarden.
El disco arranca con “Been Away Too Long”, sonido que nos devuelve a una época conocida, con guitarras filosas, riffs veloces y un Cornell haciendo gala de sus agudos, con un estribillo simple pero pegadizo, de esos que estando en un recital nos arengarían para corear entre todos los presentes. 

El segundo es “Non-State Actor”, tema que nos recibe con un grito gutural que persiste a lo largo del tema, donde el clima rescata el sonido clásico de la banda; punteo de guitarra y las cuerdas vocales de Cornell despellejándose en los coros. Luego, “Blood on the Valley Floor” nos trae una melodía lenta y pesada, donde la destreza de Thayil le otorga vida a este tema desconsolado, y “By Crooked Steps”, lobo con piel de cordero, que arranca con suavidad para después destrozar las cuerdas vocales de Cornell al mejor estilo desenfrenado de antaño, regalándonos unos arreglos maravillosos, donde se mezclan por triplicado la voz y los coros de nuestro vocalista estrella, con unos escandalosos solos de guitarra. Luego vuelve el relax con “A Thousand Days Before” donde un clima más pacífico nos muestra a un Cornell que se pone el traje de un vocalista más cercano a lo lírico, con un riff sensual que le da al tema una calidez oriental llamativa en un álbum de estas características. “Bones of Birds” cumple con el espíritu grunge, melancólico, con tonos bajos e íntimos, siguiendo en la misma línea con “Taree”, de una profundidad suprema, aunque con los característicos sonidos de la banda. “Attrition” cumple el rol del clásico tema de rock radial, y “Black Saturday” despierta de a poco en forma acústica para ir subiendo los decibeles hasta adentrarnos en un ambiente psicodélico. 

“Worse Dreams” y “Halfway There” van marcando el principio del fin manteniendo el estilo que venían desarrollando, para encontrarnos con “Eyelid’s Mouth”, donde el cantante demuestra su capacidad de descontrolar el clima con unos coros estridentes para culminar con la experimental “Rowing”, hardrockera por donde se la mire, lo que permite decir que estamos ante un disco bastante limpio si lo comparamos con los viejos álbumes de la banda, con vaivenes entre el pasado al que no quieren dejar atrás y un presente que merece ser oído. 

Para aquellos que con este álbum van a tener su primer aproximación a la banda, se van a encontrar con un ejemplo fiel de lo que ha sido el espíritu de Soundgarden a lo largo de su historia, aunque un tanto más maduros. Suenan menos rebeldes y más comprometidos con el estilo, lo que muestra una renovación musical sutil pero interesante en músicos de arriba de 40 años a los que les llegó la hora de crecer en el mejor sentido.

Los que estaban esperando que estos 16 años trajeran nuevos vientos van a quedarse con la sensación de ya haber “estado ahí”, lo que de ninguna manera implica algo negativo. Estamos ante un disco a la altura de las circunstancias, digno de ser disfrutado una y otra vez, como lo que ha venido brindándonos esta gente.Y para quienes estamos siempre con sed de más de las bandas que están en el sector de las favoritas de nuestra discoteca, con “King Animal” tenemos una nueva oportunidad de deleitarnos con el refinado estilo que los caracteriza y brindar por la vuelta de Soundgarden.

 
Por Mariana Weingast

KISS: Monstruos en Argentina


Noche de rock en Buenos Aires, noche de fiesta como ocurre cada vez que Kiss pisa suelo Argentino. A pesar del agobiante calor capitalino, miles de fans se fueron congregando desde horas tempranas en el estadio de River Plate donde se pudo apreciar gente de todas las edades, padres, hijos y familias enteras entregadas a la pasión kissera.

Rata Blanca fue la encargada de ir poniendo a punto la fiesta, con un show compacto y poderoso como nos tiene acostumbrados esta banda de corte internacional. “Sólo para amarte”, “Argod, la bruja”, “El círculo de fuego”, “Abrazado al rock and roll” y “La leyenda del hada y el mago” fueron algunos de los temas muy bien recibidos por el público presente.

Y llegó el momento tan esperado, luces del estadio apagadas, un enorme telón con el logo de la banda cubriendo el escenario y el griterío y fervor generalizado cuando luego de la intro una explosión y los acordes de “Detroit, rock city” con Paul Stanley, Gene Simmons y Tommy Thayer descendiendo de una tarima nos decía que la fiesta había comenzado.

Kiss llegó en esta oportunidad para presentar su más reciente producción, “Monster”, y como corresponde se despacharon con cinco canciones de este disco. “Hell Or Hallelujah”, “Wall Of Sound”, “Long Way Down” y con Eric Singer y Tommy Thayer interpretando vocalmente sus temas “All For The Love Of Rock & Roll” y “Outta This World”, respectivamente.

Esperábamos un cambio en el set-list y así lo hicieron, no sólo tocando varias canciones del “Monster” sino que nos sorprendieron con “Psycho circus” del disco homónimo del ´98 y con “War machine”, rescatado del “Creatures of the night”.

Explosiones, fuegos artificiales a mansalva, tarimas que se elevaban levantando batería y músicos y los acostumbrados números que Kiss no puede dejar de hacer: Gene Simmons escupiendo fuego en “Hotter than hell”, vomitando sangre y volando hasta la parrilla de luces con “God of thunder” y Paul Stanley cruzando con un arnés desde el escenario hasta el mangrullo de sonido para su “Love gun”.
El final y los bises con “Lick It Up”, “I Was Made For Loving You” y “Rock & Roll All Nite” con la lluvia de papel picado y la pirotecnia de fuegos artificiales para la despedida.

Excelente la labor de Eric Singer tras los parches, haciendo recordar por momentos al desaparecido Eric Carr. Correctísimo Tommy Thayer en “las botas” de Ace Frehley. Paul Stanley y su carisma a pesar de que su voz por momentos no estuvo en su ideal. Y mención aparte para Gene Simmons que subió a escena enfermo y con fiebre y que así y todo se brindó por entero a un show de más de dos horas ante 55.000 fans exhultantes.



SETLIST

Detroit, rock city
Shout it out loud
Hell or hallelujah
Wall of sound
Hotter than hell
All for the love of rock and roll
I love it loud
Outta this world
(Eric Singer / Tommy Thayer solo)
War machine
Long way down
God of thunder
Psycho circus
Calling Dr. Love
Love gun
Black diamond

BIS
Lick it up
I was made for loving you
Rock and roll all nite


Por Claudio Varretto

miércoles, 14 de noviembre de 2012

TOMALO presenta "Live to Rock"


La gente de Tomalo nos entregó personalmente “Live to Rock”, su nuevo trabajo de estudio, editado por el sello Rock Plus Records a mediados de año.

Tute, Zar, Nico y Sweet ponen en evidencia, a través de las 14 canciones del disco, su gran capacidad compositiva. Una vez más, esta formación nos deleita los oídos con sus temas totalmente hardrockeros, comandados por el capitán Tute, dueño de una poderosa y deliciosa voz para interpretar este estilo.

La banda suena muy ajustada y prolija, las guitarras cobran protagonismo mediante riffs muy precisos, a la vez que el bajo y la batería, en manos de Zar y Sweet, acompañan como sólo ellos saben hacerlo. 

“Live to Rock” está interpretado en inglés casi en su totalidad, a excepción de los últimos tres bonus track: “Esto es Rock”, “Decir Amor” y “Siempre es por Siempre”. ¿Qué más podemos esperar o encontrar en este álbum? Presten atención al segundo tema, “Wanna Fuck?”, que cierra con un fragmento del himno más conocido de Twisted Sister (¿hace falta que aclare cuál es?).

Para cerrar, les dejo dos sugerencias: agudicen los sentidos con la intro de “Say Love” y pongan especial cuidado al escuchar el que, a mi criterio, es el mejor tema del disco: “Die”. 



Por Valeria Vizioli

viernes, 2 de noviembre de 2012

AEROSMITH: "Music From Another Dimension"


En este nuevo álbum, el quinteto de Boston deja bien en claro que ha vuelto a sus raíces. Inspirados en bandas que ellos mismos reconocen admirar, “Music From Another Dimension”, tiene tintes bastantes setenteros que por momentos nos recuerdan a Zeppelin o incluso a los Stones, pero siempre con ese toque especial que Tyler, Perry y compañía saben agregar.

Este decimoquinto trabajo de estudio de Aerosmith que saldrá a la venta en breve (el 6 de noviembre, para ser más precisos) cuenta con 15 tracks y llama visualmente la atención por su curioso arte de tapa, una mezcla entre libro de comics y afiche de cine moderno.

En cuanto a los temas, es un álbum parejo, muy bien logrado, 100% Aerosmith. Quizás para los fans de las primeras épocas de la banda el sonido sea demasiado actual, asemejándose más a sus últimos discos que a aquellos que los consagraron como banda. Pero quienes sólo emulan a “Get a Grip”, es interesante que sepan que esta formación  tuvo una “vida” antes de ese disco bisagra. “Permanent Vacation” y “Pump” fueron dos discazos de los ’80 que, sin duda alguna, los llevaron a la cima a nivel mundial gracias a temas tales como “Dude (Looks Like a Lady)”, “Love in an Elevator” y “What it Takes”. 

De todas maneras, y volviendo a “Music From Another Dimension”, es destacable la labor de Tyler & company. Con más de 40 años de carrera, idas y venidas, separaciones y peleas entre los integrantes, la banda se muestra hoy más sólida que nunca. 

Quisiera destacar, en primer lugar, la voz de Steven, especialmente en la balada “Another Last Goodbye”, donde a pesar de los años cada grito suyo me recuerda vivamente a la increíble “Dream On” del ‘73. En segundo lugar, creo que las violas suenan ajustadas y precisas, lo que permite que tanto Perry como Whitford se luzcan en todo momento. Y por último, me resulta imposible dejar de mencionar la performance del bajista Tom Hamilton y el baterista Joey Kramer; sin ellos este álbum no sonaría tan potente ni hubiese resultado el producto maravilloso que todos tendremos pronto a nuestro alcance para escuchar una y otra vez.
 Por Valeria Vizioli