domingo, 4 de agosto de 2013

TRIDDANA: "Ripe for Rebellion" - The Roxy Live, 27.07.13


Desde que empezó el show de Triddana, el pasado sábado 27 de julio, teníamos a nuestras viejas Olivetti mentales trabajando. Es que ya nos estábamos regodeando en lo que sería la reseña del show, corriendo el riesgo de pensar demasiado y dejar de disfrutar a pleno el concierto. Pero, afortunadamente, nada de eso ocurrió.

Si bien era nuestro debut para ver a la banda, ya los habíamos escuchado por otras vías, por lo que no fue un misterio aquello con lo que, musicalmente hablando, nos encontramos. Lo que no pensamos es que un vocalista iba a captar tanto nuestra atención como lo hizo Diego Valdez, como seguramente habrá sorprendido a los novatos y a los que ya son seguidores de Triddana y se apersonaron (algunos incluso con sus polleras típicas) para hacerle el aguante a la banda en el barrio de Palermo. Sin desmerecer a los demás músicos, no se puede dejar de destacar el caudal de voz de este inmenso cantante que se convirtió en el eje de la noche. Pero vayamos por partes. 

La excusa para convocarnos fue la presentación de “Ripe for Rebellion”, el disco debut editado el año pasado y cuya repercusión sigue siendo, hasta la fecha, más que notoria. En lo que respecta al show, tanto en las redes sociales como en diversos medios, la banda anunció que arrancaría a las 21:30 y, con una puntualidad inglesa y un Roxy Live casi completo, salió a devorarse el escenario. La encargada de abrir el repertorio fue “The Beggining”, seguida de “Spoke the Firefly”. 

Fuerte presencia escénica, banda súper poderosa, con la energía exacta como para recargar el estado de ánimo de cualquiera que no estuviera en su mejor noche, son cualidades de esta formación que no podemos dejar de mencionar. Y si hablamos particularmente a nivel musical, es imposible no hacer alusión a las melodías armoniosas, avasallantes, notablemente acompañadas por el peculiar sonido de la gaita, instrumento al que enseguida relacionamos con los pueblos celtas e incluso con los famosos “gaiteros” de Escocia o Irlanda. 

Y ello viene a colación de que se trata de un elemento digno de destacar (quizás por ser el más sobresaliente del show), ya que la gaita no es un instrumento al que los seguidores del hard rock y el heavy metal estemos habituados. En el recital, específicamente, se utilizó para generar un clima único, irrepetible, que invitó a saltar, poguear en algunos momentos, y a vivir una especie de ritual digno de película épica. 

Tenemos que confesar que si bien no estamos acostumbradas a ver este estilo de bandas, nos pareció muy interesante la ejecución de cada uno de los instrumentos y la comunión que Pablo Allen (gaita), Fernando Marty (bajo), Juan José Fornés (guitarra) y Ranz (batería) supieron hacer de los mismos. Pero la propuesta de Triddana no termina ahí. No sólo se trata de folk metal aguerrido sino también del cuidado por la ambientación del escenario, las luces y la vestimenta, a tal punto que por momentos parecía que un hilo conductor guiaba perfecta y armoniosamente cada momento de la noche.

Durante el show que duró casi una hora y media, la agrupación tocó temas tales como “All Souls Night” y “Reaper’s Lullaby”, presentó dos canciones nuevas, “The Might in my Blood” y “Becoming”, y realizó lo que a nuestro parecer fue una de los mejores interpretaciones de la velada: el lento “Born in the Dark Age”, tema entonado magistralmente por Valdez, quien dejó en claro que más allá de su potencia y fortaleza esconde a un delicado vocalista, quizás uno de los mejores de la escena local.

Al finalizar el recital los músicos se pusieron de espaldas al público y pidieron a sus fans agruparse en el medio del recinto para, de esta manera, proceder a sacarse una foto grupal con ellos. Se despidieron, así, entre medio de aplausos y ovaciones, dejándonos a todos contentos y con ganas de más. 

Por Valeria Vizioli y Mariana Weingast

jueves, 25 de julio de 2013

KEFREN: el regreso más esperado



Tachas: Kefren vuelve a las pistas luego de haber estado ocho años alejados de los escenarios. ¿Qué factores los motivaron a emprender este tan esperado regreso?
Sebastián Gava: Nos juntamos en el estudio a grabar una nueva versión de Dame una razón para mi nuevo disco solista y nos dimos cuenta de que era el momento. La magia estaba intacta!!!
 
T: En lo que respecta a sus recitales, son la primer banda argentina que incorporó la pirotecnia durante sus shows. ¿Cómo ven esas épocas hoy a la distancia? ¿Creen que el público sigue celebrando de la misma manera el uso de pirotecnia o es un acontecimiento mal visto después de los hechos sucedidos en Cromagnon?
SG: Creo que fue muy loco en esa época y que ahora está bueno pero ya no sorprende. Con respecto a Cromagnon, eso fue otra cosa, fue una tragedia a partir de un delirante en el público… nosotros siempre fuimos muy profesionales y serios con eso, si el lugar no daba para hacerlo, no lo hacíamos, además siempre usamos pirotecnia de interior, sin riesgos.
 
T: Continuando con la historia de Kefren y particularmente haciendo hincapié en lo que Kiss representa para ustedes, ¿qué significó haber participado en la “Kiss Expo Sudamericana” realizando el primer homenaje oficial a esa banda en Latinoamérica (1999)? 
SG: Fue tremendo!!!! Es más groso hoy habiendo pasado el tiempo que cuando lo vivimos. Supongo que no nos dábamos cuenta de la dimensión que tenían muchas de las cosas que nos toco vivir en ese momento, no te olvides de que siempre fuimos independientes. Tocar con Bruce Kulick, abrir para W.A.S.P. en Obras, la tele, las radios, Cosquín, Gesell, el público!!! Realmente hicimos cosas tremendas (risas).

T: A lo largo de su carrera han compartido escenario con diversos músicos y bandas. ¿Qué recuerdan de los recitales junto a Gilby Clarke?
SG: Los mejores recuerdos!!! Siempre es groso estar con músicos como ellos, siempre se aprende mucho. De esos shows me acuerdo a Eric Singer viniendo a hablarnos; decía “Heyyy Kefren!!! Quiero tocar con ustedes!!! Bruce me mostró sus discos!!!” Imaginate!!! (risas).

T: ¿Cómo se preparan para los próximos shows del 2 y 3 de agosto en el Roxy? ¿Qué expectativas les genera volver a presentarse ante sus fans?
SG: Te juro que estamos como si fuéramos una banda de adolecentes listos para su primer show. Mucha adrenalina, muchas ganas, hace muchos años que estamos esperando este reencuentro.

T: Además de estos shows, ¿qué otros planes tiene la banda a futuro? ¿Se viene un nuevo álbum de estudio de Kefren?
SG: Seguro, Kefren volvió para quedarse y eso significa tocar mucho y nuevos discos a futuro. Primero tiene que salir mi nuevo solista y después a trabajar con los chicos.

T: Muchísimas gracias!!!
SG: Gracias a vos por la buena onda y espero vernos en los shows!!!



Por Valeria Vizioli

viernes, 19 de julio de 2013

THE CASH: A puro punk rock





Tachas: La banda nace y comienza a tocar en Córdoba allá por 1997. ¿Cómo surge luego la posibilidad de venir a tocar a Buenos Aires?
The Cash: La banda se gestó en Capilla del Monte, como decimos nosotros a los pies del Mágico Cerro Uritorco. Así que tocábamos en todos los pueblos de las Sierras de Córdoba. Y en esa época nuestro sonidista era Ernesto Soca, un capo del sonido del Rock Nacional, que había grabado a Sumo, entre otros, y que en la época que murió Luca (Prodan) se fue a vivir a San Marcos. Así que él nos hacía el sonido y como veía que la banda crecía nos dio el puntapié inicial para venir a tocar a Buenos Aires. Si bien nosotros no somos cordobeses, la vida quiso que nos encontremos allí y se geste esta banda con toda la energía de ese maravilloso lugar. De esta manera se dio el venir a tocar a Capital. Y vinimos con un demo grabado por Soca en San Marcos Sierra y eso nos abrió las puertas del viejo Roxy del Congreso y de Betty Blues.

T: En 1998, con la banda recientemente formada, se concreta una gira por Venezuela. ¿Qué nos pueden transmitir de esta experiencia?
TC: En el '98 surgió la posibilidad de la gira a Venezuela, una gira de 3 meses que se extendió a 3 meses más, con lo cual estuvimos 6 meses de Gira por Caracas y los distintos estados de Venezuela. Teníamos promoción y notas en los canales de televisión de aire y cable, más notas en diarios, revistas y radios. Así que llevábamos mucha gente. Fue una gran experiencia. De firmar autógrafos y de salir de un canal y tener un montón de gente esperándonos para vernos.

T: Desde su primer producción "Cada Día Más" (1998) hasta la fecha han editado seis discos en total. Sabemos que componer, grabar y difundir un cd es una tarea bastante ardua. ¿Cómo viven el hecho de haber lanzado tantos álbumes en relativamente tan poco tiempo?
TC: Nosotros quisiéramos hacer más discos y tenemos muchas canciones sin grabar, pero como en realidad son como hijos nuestros, a todos les dedicamos tiempo y tratamos de que lleguen a la mayor cantidad de gente posible nuestros mensajes, como en el nuevo disco "Gozar" con la canción del mismo nombre que dice: “No llores mas, busca en ti, tu alma es eterna...”. La experiencia de grabar es alucinante y siempre tratamos de grabar dejando lo mejor de nosotros reflejado en cada disco.

T: Intuímos que una banda como Dead Kennedys es una gran influencia para ustedes. ¿Qué sintieron al haber teloneado a estos músicos legendarios?
TC: Ser teloneros de los legendarios Dead Kennedys fue una gran experiencia, es más, fue la primer banda internacional en Argentina con la que tocamos. Por eso recordamos ese show como algo importante en la vida de los Cash, y en Cemento que era el templo del rock. En esa época una banda no podía dejar de pasar por Cemento.

T: Y hablando de hechos importantes, la banda está festejando sus 15 años…
TC: Estamos cumpliendo los 15 años de trayectoria, para nosotros pasó rapidísimo, tan rápido que en un momento de este año nos dimos cuenta que ya eran los 15!!! 
Por Valeria Vizioli

domingo, 7 de julio de 2013

METAL PARA TODOS 6 - Conferencia de Prensa (06/07/13 - Jok Club)







El Metal Para Todos es una iniciativa de Carlos Tórtola y 4G Producciones cuyo principal objetivo es que las bandas de metal nacional tengan un lugar donde tocar juntas a lo largo de una misma jornada.

En esta oportunidad, el lugar elegido para llevar a cabo la Conferencia de Prensa del mencionado evento fue Jok Club. En el escenario se situaron los miembros de las bandas que van a estar tocando en este Festival el 10 de agosto en el Estadio Malvinas Argentinas. La conducción y apertura estuvo a cargo de Gustavo Olmedo (Vorterix Rock) y contó con la participación de varios medios under especializados, los cuales pudieron cubrir el evento y participar de la rueda de prensa.

Algunos de los músicos que estuvieron presentes fueron Gustavo Rowek (Rowek/Rata Blanca), Sergio Berdichevsky (Rowek/Rata Blanca), Roberto Cosseddu (Kamikaze), Beto Vázquez (Beto Vázquez Infinity), Mario Ian (Alakran), Julian Barrett (Lorihen), Gustavo Ruben (Mathras), Carlos Cabral (Tren Loco), Jorge Chiossoni (Malacara), Tito García (Lethal), Daniel Tellis (KZ4) y una larga lista de artistas del género local.

Muchos de ellos pasaron al frente a contestar las preguntas que les fueron haciendo los periodistas acerca de las expectativas que el festival les despierta, fundamentalmente a aquellas bandas que por primera vez iban a participar del mismo o cuestiones relacionadas directamente con la actualidad de las agrupaciones que estaban en el escenario.

Asimismo se les preguntó acerca de cómo ven la actualidad del género en el país, sobre todo desde la óptica de la difusión que se le da al heavy metal en los medios de comunicación más populares y masivos, tema trillado si lo hay dentro del ambiente metalero, desde casi el comienzo de la movida en nuestro país, cuestión que amerita sin dudas otro escenario y longitud de debate. 

Gustavo Rowek fue quién cerró la exposición, dejando un mensaje claro, concreto y esperanzador, ya que se permitió soñar con un festival a futuro que permita incluir bandas de otros países, mucho más ampuloso que los que se vienen sucediendo desde hace 6 años y con la idea de jerarquizar aún más el movimiento metalero.

Por el momento sólo resta esperar al 10 de agosto para poder presenciar una vez más la fiesta metalera por excelencia, con las ansias de siempre.

Por Valeria Vizioli y Mariana Weingast

sábado, 6 de julio de 2013

SAURON en Uniclub - 29 de junio de 2013






Para nosotros la previa de Sauron comenzó dos semanas antes que el show que darían en Uniclub. Es que el 15 de junio tuvimos el honor de tener a estos increíbles músicos como invitados en Tachas Hasta en la Sopa, nuestro programa de radio. Y fue allí que tanto Pato como Hernán nos invitaron a lo que sería la presentación oficial de su último disco “El último árbol sobre la tierra”.

Llegamos a Uniclub pasadas las 21:30. La fiesta aún no había comenzado, pero a juzgar por la cantidad de fans y la puesta en escena de tamaño escenario, todo hacía pensar que sería una noche inolvidable.

Tal como se había anunciado, Sauron arrancó a las 22 puntual. Con un Pato Larralde eufórico y agradecido por la presencia de tanta gente amiga que había ido a hacerles el aguante, entonó los primeros temas del setlist: “Mensajes del Viento” y “La Oscuridad”, ambos de su álbum homónimo editado allá por 1997. Un solo acorde alcanzó para calentar los motores, la energía se palpaba en el ambiente que, acompañado por un impecable juego de luces y humo sobre el escenario, fue logrando el clima ideal para disfrutar de una de las bandas más emblemáticas de la escena nacional.

Le siguieron “Madura el Limón” y “Mirar Otros Ojos”, dos de los temas más representativos del álbum “El Color que cayó del Cielo” (2000), en los que se pudo apreciar la calidad con la que J.B. Larralde (guitarra), Hernán Zicarelli (bajo) y Gustavo Boulay (batería) ejecutan sus instrumentos.

Continuando con el repaso discográfico de la banda, llegó el turno de “Sobrenatural” (2003), y para ello Sauron eligió deleitarnos con “Cazador de Sombras” y “Los Tristes”. Por último, y previo a tocar el íntegro “El último árbol sobre la tierra”, sonaron “Niño Lobo” y “Conjuro”, del espectacular “La Guerra del Fuego” (2009).

A esta altura la banda ya se había ganado todas las ovaciones. La química y la buena onda entre sus integrantes se notaba a simple vista. El Pato Larralde brilló como nunca, no sólo a nivel vocal, sino demostrando el gran carisma y humor que lo caracteriza. Él mismo se encargó de hacer partícipe al público de lo que sería una de las noches más importantes para la banda, y los fans que, por supuesto, le devolvieron el gesto, más que agradecidos.

Después de esta primera parte, Sauron se retiró del escenario para luego de unos pocos minutos, arremeter con lo que todos estábamos esperando: la ejecución completa de “El último árbol sobre la tierra”. Curiosamente, el disco fue interpretado de atrás para adelante, quedando el orden de los temas de la siguiente manera: “El Árbol Caído V”, “Los Pensadores del Llanto”, “Naufragio”, “Los Cuatro Elementos”, “Pastor de Glew”, “La Mueca del Dominante”, “La Forma en que Envejezco”, “Por Costumbre” y “Humo Eléctrico”, este último uno de los más aplaudidos por los fans.

¿Qué más resta decir que no se haya visto sobre el escenario? Sauron demostró estar más vigente que nunca y ojalá este show haya sido el puntapié inicial para que nos sigan sorprendiendo con más shows y buena música a lo largo del año. 

Por Valeria Vizioli

miércoles, 8 de mayo de 2013

MONTREAL en vivo en la Manzana de las Luces - 4 de mayo de 2013



Sin lugar a dudas la fecha que Montreal nos ofreció en la Manzana de las Luces no fue una fecha cualquiera. Para quienes conocemos y seguimos la banda desde hace años, el recital del sábado fue muy sentido, colmado de sensaciones y significados de los más diversos.
Después del inesperado adiós al cantante Claudio Vattino, Montreal dijo presente, una vez más, en el marco del festival Eterna Tentación, en el que tocaron Génova, Aliado Celeste y Comouncomic, demostrando que el prestigio de la banda tiene razón de ser.
Ya desde Eterno Retorno, el último trabajo en estudio que estaban presentando esa noche, han logrado, por un lado, una calidad profesional plagada de todo lo que el género exige para ser considerado un disco imprescindible y, por el otro, trasladarlo al vivo. Estamos hablando del talento de quienes son los pilares de la banda: Gustavo Ruben en guitarra, Gustavo Acosta en bajo y Matías Pena en batería.
Para esta ocasión especial contaron con la colaboración de un verdadero grande como lo es Norberto Rodríguez (Temple, Quemar, Mala Medicina, Vago) quien, junto a los otros músicos y  en lo que a ensamble refiere, ha conseguido en poco tiempo lo que para otros puede ser una tarea de años.
Montreal nos regaló un concierto lleno de canciones pertenecientes al nuevo trabajo. “Ángeles”, “Volviendo a empezar”, “Adrenalina” y el atronador “Convidado de Piedra”, tema con el que arrancaron el show, quedarán seguramente grabados para siempre en el corazón de los históricos fans de la banda.
En esta oportunidad las piezas fueron recreadas por el enorme talento y despliegue vocal de Norberto Rodríguez, quien asumió el desafío de ponerle voz a esa música, cuyo valor agregado era, y con justa causa, la destreza vocal de Vattino. 
Como era de esperar, la actuación de Norberto estuvo impecable. No sólo por el registro que tiene que, a las claras, evoca a Claudio, sino porque con su personalidad fue capaz de interpretar a la perfección piezas de colección como “Escapando al dolor”, “La leyenda de la bruja negra” y “Rocker”.
Demás está decir que la performance de Ruben en todo el show y, fundamentalmente en su ya clásico instrumental “Dulce 022” del primer álbum de la banda, junto con la garra que le ponen Acosta y Pena, hacen de estos muchachos un trío de lujo para no dejar de oír y ver.
El bonus track de la noche se lo llevó la excelente versión de “Mob Rules” de Black Sabbath,  donde Rodríguez desplegó su máxima capacidad pulmonar convirtiéndose de golpe en una suerte de Coverdale/Hughes, confirmando por qué se ha ganado el respeto en la escena  local.
Damos las gracias a Montreal por permitirnos ser parte de este pedacito de su excelente historia y, especialmente, agradecemos a Claudio Vattino por tanto talento, que a pesar de que ya no está entre nosotros, su legado permanece marcado a fuego en cada uno de los temas de la banda.  
Por Mariana Weingast y Pablo López Mascarell

jueves, 4 de abril de 2013

PEARL JAM en el Pepsi Music - Costanera Sur 03.04.13



Estuvimos esperando este momento durante mucho tiempo. Compartir un show de estas magnitudes con gente que siente lo mismo que vos, no tiene precio. Y fue así que ante la sorpresa de que Pearl Jam regresaría a la Argentina para cerrar el Pepsi Music, decidimos sacar nuestras entradas y prepararnos para vivir esa experiencia única.

Llegamos pasadas las 21.30 hs. Si bien la noche se presentaba agradable, el predio estaba aún muy embarrado por las tormentas que azotaron la ciudad el día anterior. Pero a esta altura, ese detalle resultó anecdótico y no influyó para nada en el disfrute del recital.

La banda comandada por Eddie Vedder salió al escenario pasadas las 22.30 hs. al son de “Release”, tema de Ten, su primer álbum de estudio editado allá por 1991. Y por si aún quedaba alguna duda de que los cinco músicos oriundos de Seattle estaban ahí para rompernos la cabeza, en segundo lugar arremetieron con “Even Flow”, también de Ten.

Como no podía ser de otra manera, la reacción del público fue un exacerbamiento elevado a su máxima expresión, y la realidad es que con este precalentamiento no se podía esperar otra cosa. El setlist que Pearl Jam nos tenía preparado fue, a nuestro criterio, un lujo. “Lukin”, “Corduroy”, “In Hiding”, “Save You” y “Deep” no hicieron más que confirmar lo que ya veníamos pensando antes de acercarnos al predio: la banda es el fiel reflejo de la calidad, el carisma y el profesionalismo de estos cinco músicos.

Esta máquina de rock dio paso a la infaltable “Jeremy”, tema más que ovacionado por el público que no dejaba de cantar y aplaudir a la par. Le siguió “Wishlist” para bajar un poco los decibeles, pegado a “Hail Hail”, con el que el recinto se volvió a encender.
Antes de continuar con el show, el frontman pidió encarecidamente a la multitud que diera dos pasos hacia atrás para no acercarse demasiado a la valla y que alguno terminara lastimado. Y aunque en muchas ocasiones esto puede ser tomado a mal, la de Vedder fue palabra mayor y cada uno de los allí presentes se hicieron eco de su pedido, aplaudiéndolo y ovacionándolo, una vez más.

Bases sólidas, violas a tono, aguerridas por momentos y delicadas en el instante preciso, una batería que descontroló la escena aunque logró que la calma se apodere del predio, donde una multitud se sintió contenida por un Eddie Vedder que sabe mejor que nadie cómo trascender sin estar por encima de nadie. Porque si hay algo que le sobra es humildad.

La calma volvió de la mano de “Given to Fly”, “I got Id” y “Daughter”. Luego de este último Eddie nos sorprendió con “Está bien” (It’s Ok”), tema interpretado en castellano con el que siguió “comprándose” al público. Es que estamos hablando de un tipo que tiene esa particular manera de utilizar uno de sus recursos más nobles, que es su caudal de voz, de la manera más disímil, feroz, pero relajado. Sabe cuándo arengar y sabe cuándo bajar un tono para que todos quedemos boquiabiertos con el clima de paz que logra generar en medio de tanta estridencia.

El detalle fue verlo a Vedder apegado a una botella de vino tinto de la que no tuvo pudor de beber en público, con una sonrisa que contagiaba la alegría de poder estar ahí, viviendo una noche mágica, viendo a una banda legendaria que rockea a más no poder, con el desenfado de un grupo de adolescentes rebeldes, para luego conmover con la sutileza de aquellos himnos que nos regala la discografía entera de Pearl Jam.

La fiesta continuó de la mano de “Got Some” de su última placa de estudio, Backspacer y, guitarra acústica en mano, el cantante nos dio el gusto de escuchar la increíble “Better Man”. Mientras que los fans cantábamos a la par, el frontman dejó de tocar para agradecernos: “de chico jamás imaginé algo como esto”, acotó. Terminó el tema y continuó con el cover de The English Beat, “Save it for Later”.

Podemos decir que fue un espectáculo interesante desde el punto de vista de la interacción que se generó entre la banda y los allí presentes. Eddie es una persona muy comunicativa y nos demostró en todo momento lo contentos que estaban los cinco integrantes de haber vuelto a la Argentina.

Ya eran más de las 12 de la noche y a nadie le importaba, porque cuando uno la está pasando bien el tiempo no existe, no cuenta. Casi en el último tramo del show, desde el campo se empezó a escuchar “Hey Ho, Let´s Go”, fragmento del himno “Blitzkrieg Bop” de Los Ramones. En ese momento, Vedder sonrió y agregó: “la siguiente no es una canción de Los Ramones, pero a Johnny (Ramone) le gustaba.”

“Elderly Woman Behind The Counter In A Small Town” y “Rearviewmirror” fueron los dos últimos que sonaron antes de los bises o últimos temas de la noche. La banda se ausentó unos minutos y salió al escenario, nuevamente, para arremeter con todo. Fue el turno de “Do the Evolution”, una de las perlas pertenecientes al álbum Yield; “Animal”, de su placa Vs; y “Just Breathe”, de Backspacer.

Cuando comenzó este último, luego de las primeras estrofas, Eddie se detuvo para hacer mención a las lamentables tormentas que azotaron a nuestra ciudad, por las cuales mucha gente murió y muchas personas perdieron sus hogares, ofreciendo sus condolencias a los damnificados, para luego continuar con el tema. Otra demostración más de sus cualidades humanas.

Y palpitando lo que sería un fin de fiesta memorable, sonó “Black” para luego regalarnos una hermosa versión de “I Believe in Miracles” de los Ramones, sin dudas una de las canciones más coreadas por la audiencia.

Luego llegó el turno de la anhelada “Alive”. Eddie confesó que no sabían si iban a tocarla o no, pero finalmente, y por suerte, decidieron hacerla, para alegría de todos los presentes que nos hubiéramos ido del predio con una sensación de vacío si no la ejecutaban. Pero hay que reconocer que si nos quejábamos era de llenos, porque estábamos asistiendo a lo que seguramente será uno de los shows del año.

Y es imposible no hacer semejante afirmación con un cierre a cargo de “Rockin’ in the Free World” de Neil Young, y la incomparable “Yellow Ledbetter”, tema que como es sabido, a pesar de que nunca fue lanzado como parte de alguno de sus álbumes de estudio, es hasta la fecha una de sus canciones más populares para cerrar los shows.

En definitiva, el recital estuvo impecable desde todo punto de vista, y la banda se retiró del escenario prometiendo volver pronto. Nos fuimos caminando despacio hacia la salida, embarradas por completo pero esbozando una sonrisa, como si hubiésemos estado en un cuento de hadas. 


Por Mariana Weingast y Valeria Vizioli