martes, 22 de abril de 2014

Entrevista con ARRAIGO


Tachas estuvo conversando con Leandro Ramogida, cantante y guitarrista de Arraigo. Acá les dejamos la entrevista a esta gran banda de Metal Folclórico Latinoamericano. 

Tachas: ¿Cuál ha sido la repercusión del estilo que ofrece Arraigo en quienes no son cultores del folklore argentino? 
Leandro Ramogida: Si bien puede creerse que en general la respuesta fue de incredulidad o sorpresa, creemos que la repercusión es mayoritariamente de cuestionamiento hacia expresiones artísticas que pasaron de serlo, a ser objetos de culto. Uno de los puntales de Arraigo es tratar de devolver la dialéctica a los estilos que abordamos para que vuelvan a la vida y deje de ser solo un objeto de consumo para la industria del entretenimiento.
  
T: ¿Qué los ha llevado a unir raíces autóctonas con el metal, ya que ustedes mismos se rotulan como Metal Folklórico? ¿Cómo han concebido esa idea? 
LR: En parte creemos que la pregunta parte del error de suponer que el metal folklórico lo es sólo si es fusión con un folklore que no es el nuestro. Nos sorprendió siempre ver que en otros lugares la fusión con el folklore local dio origen a nuevos estilos y aquí nos limitamos a la réplica. Y que incluso abordemos temáticas que nada dicen de nosotros. Otro de nuestros puntales es abordar el folklore con todo el peso que eso implica, es decir, el folklore “es” en tanto habla del lugar en el que se origina, no hay UN folklore, por tanto, no debe haber un folkmetal. De ahí que a nosotros nos guste decir que hacemos Metal Folklórico Latinoamericano. 

T: ¿Han tenido alguna devolución por parte de los exponentes del más puro hard rock o metal nacional respecto de la fusión que encara la banda? 
LR: De hecho hemos tenido varios comentarios tanto de la escena del metal, como de la escena del folklore y la respuesta siempre fue buena. Creemos que esto tiene que ver con que Arraigo siempre emprendió el camino del abandono de los guiños para sostener una propuesta artística y cultural más abierta y franca para con nuestra herencia, sin dejar de poner el corazón en cada cosa que hacemos.

T: ¿Qué es la "charantarra" y cómo surgió la idea de incorporarla a la banda? ¿Qué podemos esperar después de "Fronteras y Horizontes"? ¿Hay planes de entrar a grabar nuevo material en los próximos meses? 
LR: La charantarra surgió de una necesidad técnica de subir al escenario y tener el sonido más fiel posible a Fronteras…, pero sin perder versatilidad. El resultado fue una guitarra doble mango, cruza entre guitarra eléctrica y charango. Después de Fronteras siguen los desafíos, siempre en busca del horizonte aunque sea en vano ya que siempre va a estar más allá. Si, la idea es entrar a estudio sobre fin de este año para grabar nuevo material, independientemente de un disco de covers que estamos preparando especialmente para la fecha que haremos en el Roxy a mediados de junio. 

T: Por último, ¿cómo ven la escena local en cuanto a propuestas musicales y a nivel convocatoria de público a la hora del vivo? 
LR: En verdad nos gusta pensar que la escena se está transformando, que cada vez hay más lugar para expresiones nuevas y hasta dentro de lo que Arraigo hace. Tenemos muchas bandas hermanas que comparten los conceptos, los mates y los abrazos a lo largo de nuestra patria. Por otro lado somos conscientes de que la convocatoria más grande es de las bandas “clásicas”, aunque vamos en camino a aceptar que la “lógica de lo uno” no es amiga del arte, hay nuevas tendencias que tienen cada vez más lugar, y habrá que ver qué sucede cuando ya no haya secreto a voces y el letargo o la inercia vuelvan al camino del arte.

Por Mariana Weingast y Valeria Vizioli

jueves, 20 de febrero de 2014

Michael Schenker's Temple Of Rock - "Bridge The Gap" (2013)

Dejando de lado los antecedentes de un músico de la talla de Michael Schenker, con los cuales ya podríamos dar por concluida la reseña, diciendo que una vez más, ha superado los objetivos propuestos, voy a intentar contar, para quienes no hay podido escucharlo, como suena Bridge de Gap, álbum que vio la luz a finales del año 2013.
 
Para esta ocasión reunió a Francis Buchholz en bajo, Herman Rarebell en batería, Wayne Findlay en guitarra rítmica y teclados y por último, pero no por eso menos importante, el escocés Doogie White, que se hace cargo del micrófono, para ponerle al disco su registro vocal, como complemento perfecto. Y digo perfecto, no solo porque es a mi criterio, uno de los más interesantes cantantes dentro del estilo, sino porque logra, junto al resto de la formación, ese sonido clásico tan particular que poseía Schenker en su mejor etapa como solista, recreando ese clima mágico que solo los grandes pueden lograr. 
 
Luego de la breve introducción instrumental "Neptune Rising" aparece un contundente riff para dar comienzo a "Where The Wild Winds Blow", donde se mezclan diversas melodías de metal clásico con unos aires flamencos que no temen colarse en algunos momentos, manteniendo un clima épico, que va a dejar en claro lo que va a suceder de ahí en más. 
 
El tercer tema consolida la estructura hard rock, ya que "Horizons" resulta ser uno de esos siempre necesarios temas veloces, donde la adrenalina va creciendo de la mano de las cuerdas del maestro, que despliega sus mejores virtudes, acompañado por el desempeño de White y esa base rítmica que, a la altura de las circunstancias, arrolla sin pausa a cualquier oyente desprevenido, que inmediatamente se va a encontrar con una de las canciones más lindas del disco, que particularmente me transporta a aquella vieja época de un Rainbow con este mismo Doogie White, que parece contarnos una historia con final feliz. 
 
Melódica de comienzo a fin, "Lord Of The Lost And Lonely", tiene un estribillo de esos que resuena en la memoria después de escucharlo, una base rítmica y, como siempre, un Sckenker contundente. Lo mismo ocurre con "Rock'n'Roll Symphony", Schenker y White, donde compiten en una carrera en la que salen en primer lugar ambos, ya que la guitarra y la voz resumen en menos de cuatro minutos el concepto de cómo es hacer un tema impecable, para bajar los decibeles con "To Live For The King", que nos lleva a vidas pasadas, donde un siempre presente Ronnie J. Dio, gracias al registro que alcanza White, nos permiten levitar en una de las mejores composiciones del disco. 
 
Clásico por donde se lo escuche, los dedos de Schenker vuelven a mostrarnos por qué, como dije al comienzo, superó los objetivos. "Land Of Thunder" sumamente inspirado, nos da una sólida performance de todos los músicos, donde la velocidad arremete nuevamente como si estuviéramos en esa montaña rusa de la que no dan ganas de bajarse. 
 
Mismo espíritu clásico que hace del álbum, ya a la mitad del mismo, un infaltable para todo aquel fanático de Schenker. Y sin solución de continuidad, una bella "Temple Of The Holy", nos vuelve a llevar a esos terrenos donde delicados punteos, riffs que machacan pero con la sutileza del medio tiempo, que engancha a la perfección "Shine On", otro de esos hermosos momentos nostálgicos donde cada uno de los instrumentos amalgama para hacer lo más parecido a una balada épica, con la delicadeza ideal que tiene la voz de Doogie White, quién sigue deleitándonos con el mediotiempo "Bridges We Have Burned", otro de los temas que hacen de este disco, una exquisita pieza de colección. 
 
Schenker sabe lo que busca, y White le permite llegar a ese preciso lugar donde el buen gusto y la emoción, hacen uno de esos himnos que adoramos, quienes gustamos del heavy metal clásico. Y la potencia vuelve cerca del final, con un riguroso "Because You Lied", potente, atrevido casi, ya que marca la diferencia de todo lo que venía sonando hasta ahora, con un Schenker que se impone por ante el resto de la agrupación, ya que el eje parece estar en la guitarra, y la interpretación vocal de White adquiere otro matiz, más agudo e imperativo, a la par del concepto que nos quiere transmitir el maestro, para volver al comienzo de la historia, con la maravillosa "Black Moon Rising", otro de esos himnos que tiene el álbum, con la exquisitez del Doogie White, la perfección de la armonía de las melodías que esa guitarra nos ofrece, una vez más. 
 
Y si bien el disco está a poco de terminar, parece que Sckenker no escatimó en gastos, porque "Dance For The Piper", sigue siendo una muestra clara del talento y el buen gusto que se hacen presentes en el riff y en el solo que posee el tema, transmitiendo sensaciones que sin duda van a quedar grabadas a fuego en quien tenga la posibilidad de acceder a este gran disco, que cierra con "Faith" y Don Dokken en la voz, hermoso tema lento de raigambre acústica, coronando una de las mejores creaciones que nos dejó el 2013.
Por Mariana Weingast

miércoles, 5 de febrero de 2014

KAMELOT – Teatro de Flores, 04.02.14





Kamelot dijo presente en el Teatro de Flores para presentar Silverthorn, su último trabajo de estudio. La banda comandada por Thomas Youngblood tocó sus temas más recientes y aprovechó la ocasión para repasar todos los clásicos de la formación.

Si bien Kamelot tocó hace poco más de dos años en Buenos Aires (en esa ocasión teloneando a Iron Maiden), su fervoroso público argentino agradeció el pronto regreso de la banda power metal al país.

Aniron y The Abaddyon Project fueron las encargadas de abrir la gran jornada. Buenas elecciones por parte de los organizadores, ya que ambas ensamblaron perfectamente en cuanto al sonido y estilo de sus pares del norte.

La escenografía a imagen y semejanza del arte de tapa de “Silverthorn”, el juego de luces iluminando cada rincón del escenario y el sonido en su volumen justo, conformaron el marco de lo que sería un show memorable.

Thomas Youngblood (guitarra), Sean Tibbetts (bajo), Casey Grillo (batería), Oliver Palotai (teclados), la reciente incorporación de Tommy Karevik (voz) y la carismática Alissa White-Gluz (The Agonist) como invitada especial en las voces, salieron del backstage directo a comerse el escenario.

De la mano de “Torn” y “Ghost Opera” hicieron delirar a todo el Teatro de Flores. Emocionados ante tal despliegue musical y artístico, cientos de fans atesoraron el momento grabando los temas o sacando fotos, sin dejar de cantar y saltar a la par.

El vasto repertorio con el que Kamelot nos sorprendió en esta oportunidad incluyó temas de Karma (2001), The Black Halo (2005), Ghost Opera (2007), Poetry for the Poisoned (2010) y, por supuesto, de su más reciente trabajo, Silverthorn (2012), disco que los trajo de gira tanto a la Argentina como a otros países de Sudamérica.

La fecha estuvo llena de magia, la banda se mostró en todo momento complaciente con sus fans y éstos le devolvieron la cortesía coreando cada uno de sus temas, pogueando y gritando al son de “Kamelot, Kamelot, Kamelot!”  


Set List:
1. Torn
2. Ghost Opera
3. The Great Pandemonium
4. Veritas
5. Center of the Universe
6. Soul Society
7. Song for Jolee
8. Rule the World
9. When the Lights are Down
10. Sacrimony (Angel of Afterlife)
11. Human Stain
12. Don´t you Cry
13. My Confession
14. Forever
15. The Haunting
16. Karma
17. March of Mephisto
18. Continuum


Por Valeria Vizioli 
Gracias a Nicolás Tavella (MTS) por la acreditación de Prensa

miércoles, 25 de diciembre de 2013

KAMIKAZE se presentó el 21.12.13 en La Manzana de Las Luces


Para cerrar la noche, Kamikaze se subió al escenario y dejó en claro, una vez más, cómo se hace metal en Argentina. 

La banda comenzó con el tema "Corre Hasta el Final", continuó con "Sacerdote Equivocado", "Todo el Tiempo Vigilas", y volvió a las viejas épocas de la mano de "Al Matadero", "Cazador", "Del Otro Lado" y "Levantemos Vuelo".

Si bien hubo algunos imprevistos con el sonido, los mismos fueron superados con altura, transformando los desajustes en una buena noche para Roberto Cosseddu (bajo), Miguel Oropeza (guitarra), Alen Villarreal (batería) y la magistral voz de Roberto Fraticelli. 

Le siguieron los clásicos de siempre y los registrados en el álbum Dueño de los Cielos, con el tema que da nombre al mismo, para continuar con "Caminando con el Diablo", "Bienvenido Infeliz", "Mira Hacia lo Alto" y "A Fuego y Metal".

De parabienes quienes estuvieron en ese hermoso patio de ladrillos aquella noche, porque pudieron escuchar como cierre los infaltables "Ciudad sin Alma" y "No me Detendrán".

Buenos deseos mediante, la noche culminó con la satisfacción de haber podido ver, una vez más, a estos clásicos de la escena local.
Por Mariana Weingast

MATHRAS despidió el año el 21.12.13 en La Manzana de las Luces


En una noche calurosa, pero acompañada de un entorno mágico que solo La Manzana de las Luces puede crear, Mathras despidió el año a puro metal.

Temas propios y covers como El Viejo, Mob Rules y Cat Scratch Fever hicieron del show uno más para el recuerdo.

Gran presentación de Fernando Barreiro (bajo), Gustavo Ruben (guitarra), Sergio Marti (batería) y el gran Ariel Varas, desplegando toda su energía y caudal de voz. 

En el 2014 esperamos volver a verlos en escena y, para aquellos que se lo perdieron, no resta más que aconsejarles que la próxima no falten.
Por Mariana Weingast

lunes, 21 de octubre de 2013

ARPEGHY en el Roxy Live! 19.10.13

El sábado 19 de octubre asistimos a la presentación de Arpeghy en The Roxy Live Bar. En esta oportunidad, la banda que según su propia definición transita los límites entre el metal y el hard rock, sin preocuparse demasiado por los estereotipos o rótulos, presentó un show en el que se mezclaron temas ya conocidos, con algunos covers y adelantos de su próximo trabajo.

Nacida con el nuevo siglo, la agrupación, luego de algunos cambios en la formación, ha tomado un rumbo, en el que, sin renegar de sus influencias (Rata Blanca, Deep Purple, Rainbow), ha encontrado el estilo y sonido Arpeghy.

La noche tuvo momentos emotivos, como la dedicatoria a una amiga de la banda que ya no está entre nosotros, del tema “No se vivir” -en el que las cualidades vocales de Alejandro Fernández alcanzaron su cúspide- o la presentación de “Solo por vos”, dedicado al hijo de Diego Solís. 
 
Pero vayamos al grano. El sonido del grupo, apoyado en la base rítmica de los siempre sólidos y eficientes Sergio Maesano en batería y Gonzalo Álvarez en bajo, se destaca por el perfecto ensamble entre el teclado de Jorge Justo, y la magnífica guitarra del ya mencionado Diego Solís.

Y volviendo a Alejandro, que fue la última incorporación de la banda, debemos decir que aporta todo su carisma al servicio del conjunto, destacándose, sin que se pierda de vista que es parte de un engranaje aún mayor. En estudio su voz perfila interesante, pero en vivo es otra cosa, ya que tiene una energía especial, tal vez producto de su propia seguridad, lo que lo convierte en un gran cantante que se mueve con mucha soltura por el escenario, demostrando que puede animarse a más. Y lo hace.

Es que entre los covers que dijimos que hicieron, sonaron “Livin’ On a Prayer” de Bon Jovi (tal vez el más logrado, gracias al particular estilo del vocalista que lo acerca en algunos momentos  al señor de New Jersey), “Anytime, Anywhere” de Gotthard y “I Want It All”, de Queen, interpretación esta última, que no estuvo a la altura del resto del show, por la vara elevada que significa ponerse, no en la piel, sino en el lugar que ocupa Freddie Mercury en el universo de cantantes. Y decimos esto porque la interpretación fue sólida y Alejandro no dejó de ser él mismo a lo largo del tema, lo que lo convierte en un intrépido vocalista que no teme asumir ese desafío, lo que lo califica aún más.

En cuanto a los temas nuevos, se destacaron el ya mencionado “Solo por vos”, “Cuando escuches el trueno” y “Razón para pelear”, que hacen que nos quedemos ansiosos a la espera de la presentación de mayor cantidad de nuevos temas, sobre los que los chicos se encuentran trabajando.

En suma, fue una velada llena de energía, luces, garra, emoción y la sospecha que estamos frente a unos muchachos que saben lo que quieren, que se toman con mucha responsabilidad, dedicación y entusiasmo lo que hacen, lo transmiten al público, y así como viene la mano, van a encontrar lo que anhelan, porque van por el buen camino. 
 
Si son amantes del hard rock concreto y contundente, les recomendamos no perderse la próxima presentación de Arpeghy que seguramente va a dejarlos con la misma sensación.
Por Mariana Weingast y Sergio Maltempo

miércoles, 2 de octubre de 2013

ALICE IN CHAINS Y SU ANSIADO DEBUT EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES – Luna Park 28.09.13


Eran alrededor de las 20:45 cuando nos disponíamos a entrar al Estadio. Había mucha, muchísima gente todavía en las inmediaciones del Luna Park, pero a esa altura de la noche el grueso de los fans ya estaba adentro.

El debut de Alice in Chains en la Argentina no era un hecho menor si tenemos en cuenta que la banda ya lleva más de 20 años de historia y tiene editada una vasta discografía, suficiente para deleitar con cada uno de sus trabajos a todos sus seguidores.

A las 21, tal como estaba anunciado, el cuarteto comandado por Jerry Cantrell arremetió con los primeros acordes de “Them Bones” y un recinto entero pareció venirse abajo ante tal esperado momento. Acto seguido, fuimos deslumbrados con “Dam That River”, para ir palpitando lo que sería el resto del show. Este comienzo con los dos primeros temas de Dirt (1992), su segundo álbum de estudio, encendió a la audiencia por completo.

El cantante William Duvall, quien reemplaza al entrañable Layne Staley desde 2005, pudo conquistar al público tanto por su agudeza vocal como por su carisma. Uno de los comentarios de la noche giró alrededor de su gran parecido físico a Lenny Kravitz, pero sin dudas el aspecto que más nos llamó la atención fue la increíble similitud entre su voz y la de su antecesor. Era cuestión de cerrar los ojos unos instantes para imaginarse a Staley cantando entre nosotros, y esto es algo que no muchos pueden lograr.

“Hollow”, de su más reciente trabajo The Devil Put Dinosaurs Here (2013) y “Check my Brain”, de su placa anterior Black Gives Way To Blue (2009), fueron las elegidas para continuar con el setlist. Cuatro temas fueron suficientes para poder apreciar la ajustada performance de los músicos, quienes ejecutaron un tema tras otro con la mayor soltura y destreza que podamos imaginar.

Cambio de guitarras mediante, pudimos disfrutar de Cantrell en las voces y de Duvall acompañándolo en la segunda viola, con una sólida base de batería y bajo a cargo de Sean Kinney y Mike Inez, respectivamente. En este punto cabe aclarar que Inez ingresó a Alice in Chains como consecuencia del fallecimiento de Mike Starr.

El show continuó de la mano de “Again”, “Man in the Box”, “Got Me Wrong”, “Phantom Limb” y “Stone”, alternando entre clásicos y aquellos de su última producción discográfica. Pero sin lugar a dudas, uno de los momentos más álgidos de la noche estuvo a cargo de “No Excuses”, tema cantado, coreado y festejado por todos, y con el que incluso más de un mortal dejó caer una lágrima.

Alice in Chains tocó las últimas cuatro piezas antes de los bises: “It Ain’t Like That”, “Nutshell”, “God Am” y “Junkhead”. Se ausentaron del escenario por unos minutos para dar un cierre a todo trapo con “Down in a Hole”, “Would” y “Rooster”, el mejor final que podíamos esperar.

Pero a pesar de esa catarata de temas, nos quedamos con ganas de más. Fue un recital, a mi criterio, un tanto corto, de apenas una hora y media, sobre todo teniendo en cuenta que es la primera vez que la banda nos visita. Hubiese estado interesante escuchar en vivo tantos otros clásicos como “Love, Hate, Love”, “Put You Down”, “Bleed the Freak”, “Hate to Feel”, “Angry Chair” o “Heaven Beside You”, por mencionar algunos.

Igualmente no hubo demasiado lugar para los reclamos. Las quejas quedaron matizadas ante una velada de primer nivel. El paso de Alice in Chains por Buenos Aires fue tal como lo imaginamos: una máquina de energía y potencia que nos dejó boquiabiertos de principio a fin. Ahora sólo nos queda esperar que vuelvan pronto, tal como Cantrell prometió.

Por Valeria Vizioli