lunes, 20 de julio de 2015

CLUB DE LA MUERTE Volumen XV - Roxy Live 15.07.15

"Pato" Larralde
J. B. Larralde

Hernán Zicarelli

Claudio Fazio

Sauron

Sauron

Sauron

Sauron

Sauron

El pasado miércoles 15 de julio se llevó a cabo una nueva edición del Club de la Muerte, ciclo mensual organizado por Banda de la Muerte en el que se congregan diversas bandas para hacernos vivir una experiencia diferente, cuya propuesta me resultó bastante interesante y diferente a otros festivales a los que suelo concurrir.

Hërpes fue la encargada de dar comienzo a la XV edición del Club de la Muerte. Esta banda oriunda de la ciudad de Buenos Aires, a mi criterio difícil de encasillar dentro de un estilo musical concreto, dijo presente y salió a patear cabezas con sus clásicas capuchas negras. Sonido crudo, distorsión y mucha actitud resumen en pocas palabras la puesta en escena de esta formación que se presentó en un recinto con bastante cantidad de público por tratarse de un día de semana (lo que confirma que cuando hay ganas de disfrutar, no hay excusas ni pretextos que valgan).

El telón se cerró para dar paso a Sauron, banda comandada por el grandioso Pato Larralde, cuya sombra es inconfundible y su sola presencia es sinónimo de que lo mejor está por venir. Con su clásica botella de vino tinto en mano y sin rodeos, arrancó con una aguerrida versión de “Madura el Limón”. Guitarras ajustadísimas a cargo de J. B. Larralde y una insuperable base de bajo y batería a cargo de Hernán Zicarelli y Claudio Fazio, hicieron que la banda sonara por sí sola.

Si el primer tema nos puso en clima, “La Luz Mala” fue un golpe directo a la cabeza. La oscuridad que transmiten las letras y los sonidos de cada uno de los instrumentos ejecutados, sumados al particular timbre de voz y actitud de tamaño frontman arriba del escenario, es una experiencia que merece ser vivida en vivo y en directo, y no contada en unas breves líneas por quien suscribe.

“El Color que cayó del Cielo”, “Niño Lobo” y “Conjuro” fueron los elegidos para continuar con este breve pero intenso set list. Y cuando digo breve me refiero a una cuestión meramente sensorial y perceptiva, no tanto en cuanto a tiempo físico respecta, ya que Sauron nos deleitó con nueve de sus mejores temas, luciéndose en el escenario a fuerza de calidad y pura pasión por aproximadamente 45 minutos.

“Cruces” tiñó la noche al mejor estilo sabbathesco, con matices bien setenteros y una oscuridad casi impenetrable. Fueron varios minutos en los cuales la banda mostró su mayor crudeza en vivo, con luces tenues acompañando y ambientando un recinto colmado de espectadores atónitos ante tal despliegue de talento.

El infaltable “Pastor de Glew” de “El Último Árbol Sobre La Tierra (2012) sentenciaba un “¡¡¡Muerte a los Humanos!!!” con más furia y convicción que nunca, dando paso a “Mis Demonios”, un himno del álbum “La Guerra del Fuego” (2009).

Y para el final atesoraron una gema: “Humo Eléctrico”. En resumen, fue una contundente presentación la de Sauron en el Roxy, dejándonos satisfechos y con sed de más, como suelen hacer cada vez que suben a un escenario.

La frutilla del postre estuvo a cargo de Banda de la Muerte, organizadora de estos cada vez más convocantes ciclos conocidos como “Club de la Muerte”. Pasadas las 23 y con un recinto lleno, se abrieron los telones para que esta formación comenzara a desplegar todo su potencial.

Caracterizados por un sonido crudo y alternando entre la más exquisita velocidad y los repentinos medios tiempos, Banda de la Muerte aprovechó la ocasión para presentar temas de su nuevo disco “8894”. Para aquellos que creen que en materia musical ya está todo inventado, escuchen este interesante cóctel donde priman ingredientes hardcore con sonidos alternativos y tintes heavy metal.

Tres bandas afines, tres propuestas acordes en una sola velada para cortar la semana al medio y tres estilos caracterizados por la originalidad sonora, hacen que el saldo de esta fecha sea más que positivo. ¡A seguir dando cátedra, maestros!

Por Valeria Vizioli

martes, 14 de julio de 2015

El G.I.I.H.M.A y el Heavy Metal como objeto de estudio: Derribando Estereotipos


Tachas estuvo conversando con Emiliano Scaricaciottoli y Gito Minore, integrantes del Grupo de Investigación Interdisciplinario sobre el Heavy Metal Argentino, quienes nos contaron cómo surgió la idea de armar este Grupo y cuáles son las actividades que realiza.

T: ¿Qué es y cómo surge el Grupo de Investigación Interdisciplinario sobre el Heavy Metal Argentino?

E.S.: El Grupo surge como emergente de la I Feria del Libro Heavy de Boedo, en 2013. Gito y yo nos conocíamos de la facultad y ya habíamos publicado; en el caso de Gito, la biografía de Tren Loco, y en mi caso un artículo sobre las lecturas en Ricardo Iorio a partir de un trabajo más grande en la cátedra donde trabajo, en la Facultad de Filosofía y Letras. De ahí empezamos a cranear un libro de ensayos y a reclutar compañeros y compañeras que estaban laburando con el heavy desde diversas disciplinas. Por supuesto que el proyecto de escritura derivó en docencia, charlas, cine-debate, etc. Hoy podemos decir que somos el primer grupo que con un pie afuera y otro adentro de la institución universitaria está abordando, analizando, reflexionando y escribiendo alrededor de ese objeto que llamamos “heavy metal nacional”.

T: Este año presentaron en la Universidad de Buenos Aires "Evitando el ablande: una aproximación al heavy metal argentino como objeto de cruces" ¿Cómo consiguieron un espacio en la UBA para dictar el seminario?

E.S.: A punta de pistola. En este caso y contradiciendo a Iorio: “por razón de la fuerza”, como siempre parafraseamos. La Secretaría de Extensión de la Facultad ofrece el espacio con cursos abiertos y gratuitos. Más allá de ciertos requisitos ridículos y una burocracia prominente, llegamos. Junto a Oscar Blanco, que es docente de la carrera de Letras y compañero de laburo en Teoría Literaria III, armamos un libro que derivó en un seminario: Las letras de rock en Argentina. De la caída de la dictadura a la crisis de la democracia (1983-2001). Y ese seminario de grado nos permitió generar, también, un antecedente importante para desembarcar en Puán 480 con este curso. Esperamos el año próximo repetirlo porque fue un éxito.

T: ¿Con qué barreras se encontraron al momento de organizar este estilo musical como objeto de estudio académico?

E.S.: Las experiencias son diversas. Nosotros tratamos de imponerlo, de generar espacios dentro y fuera de la currícula universitaria, de los intersticios de los planes de estudio de las carreras para que la escritura implique, de por sí, hablar y escribir sobre heavy. En mi caso, de no haber sido por el espacio -como te contaba- que generamos con Oscar Blanco hubiera sido muy difícil. Lo cierto es que el canon de lecturas, fundamentalmente en la carrera de Letras, omitió históricamente las letras de rock (ya ni de heavy te diría) como un objeto legitimado. Pero tampoco necesitamos del aval institucional para legitimarlo. Ocupamos espacios, resistimos, escribimos. No hacemos papers, es decir, no generamos un abordaje con un simulacro cientificista para ganar becas. Esa no es la nuestra, apuntamos a otro lado, a la producción y en particular al ensayo, que es hoy en día el soporte de escritura que nos permite acceder al heavy nacional. Y creemos que la universidad es un lugar más, tan solo uno más.

T: El año pasado se llevó a cabo la segunda Feria del Libro Heavy en el Centro Cultural La Imaginería de Boedo. ¿Cómo surgió la iniciativa para realizar esta Feria por segunda vez y qué repercusiones tuvo?

G.M.: La idea fue seguir profundizando el trabajo realizado en la primera. El objetivo básico y fundamental de las ferias es darle visibilidad y mayor legitimidad a todo esto que hacemos que se podría englobar en el término pensamiento heavy o mejor dicho “Cultura heavy”. Además de hacerla por segunda vez en Buenos Aires la hicimos por primera vez en Mar del Plata y como si fuera poco, por primera vez en la Rural. El 27 de abril de este año gracias a la gente del stand Zona futuro pudimos tener un día para realizar una versión pequeñísima de la Feria pero que, gracias a la trascendencia del lugar, pudimos darle mayor notoriedad a nuestra propuesta. Las repercusiones tanto de la segunda feria como de las otras dos fueron increíbles. No solamente en cantidad de participantes, en lo cual hubo un crecimiento exponencial, sino también en cuanto ruido generado.

T: Y hablando de literatura, este año también han sido invitados a participar en la Feria del Libro que se organiza año tras año en La Rural. ¿Cómo fueron recibidos en ese espacio y cómo fue la experiencia?

G.M.: La verdad que muy bien. Los miembros de Zona Futuro fueron más que correctos y estuvieron muy enganchados con la idea ya que a ellos también les gusta el metal y eso suma un montón. La experiencia fue maravillosa, ya que el stand que es bastante grande se llenó, había incluso gente afuera observando. Gente que pasaba y no entendía nada. Incluso tuvimos que lidiar con un muchacho de seguridad que se presentó bajo el título de “Comisario de la feria” que nos obligó a bajar la música. Épico. Además de la experiencia tuvimos la suerte de salir y contar nuestra propuesta a grandes medios que (quieras o no) te dan un montonazo de visibilidad. Aparecimos en Clarín, Canal 7, Radio Nacional, Rock & Pop, incluso en los 40 Principales.

T: Por último, ¿Qué planes tiene el Grupo de Investigación Interdisciplinario sobre el Heavy Metal Argentino para el resto de 2015?

G.M.: Seguir con el armado del libro que venimos preparando desde el año pasado. Seguir interviniendo en todos los espacios que podamos, llámese periódicos, radios, convenciones, ferias, etc. Y seguramente algún cine-debate más.


Por Valeria Vizioli

lunes, 6 de julio de 2015

SAXON - ARMORED SAINT y SEVEN WITCHES en B.B. KING BLUES CLUB & GRILL, NEW YORK 12.05.15

El B. B. King Blues Club & Grill es un clásico restaurante de estilo neoyorquino construido a principios de la década del 2000, amigablemente ambientado y con una capacidad para aproximadamente 500 personas. Por sus escenarios pasaron figuras de la talla de Aretha Franklin, James Brown, Alicia Keys, The Allman Brothers y ZZ Top, entre otras. Ubicado en el corazón de Times Square, es una de las visitas obligadas para cualquier mortal que visite New York City.

Era una tarde primaveral y calurosa en Manhattan. Bajo el sol radiante encaramos rumbo al BB King Blues Club & Grill, ansiosos de presenciar lo que sería una noche épica de heavy metal clásico: Saxon como número principal, acompañado por Armored Saint y Seven Witches. Ya estaba todo dicho.

Alrededor de las 19 horas entramos al bar. Puntualidad inglesa la nuestra, ya que la primer banda estaba anunciada a esa hora y no quisimos perdernos ni un solo acorde. Como dato de color, ni bien ingresamos nos preguntaron si preferíamos ver el show parados o sentados, dejándonos sin respuesta inmediata, ya que nos estaban invitando a presenciar el evento cenando o tomando unos tragos, algo atípico para nuestras costumbres metaleras en Argentina.

Efectivamente a las 19 comenzó Seven Witches, banda oriunda de New Jersey liderada por el guitarrista Jack Frost (Savatage, Metallium, Belladona), único miembro original de la formación actual y un personaje de gran trayectoria en el under americano.

Seven Witches
Salieron a escena interpretando "Fields of Fire" con algunos problemas de sonido en lo que respecta a la voz de Anthony Cross, inconveniente que afortunadamente se solucionó enseguida. Es de destacar el carisma de Jack Frost en el escenario, ya que no solo se desempeña increíblemente con su instrumento sino que arenga en todo momento al público, ganándose los merecidos aplausos y ovaciones. 

La banda hizo sus temas más clásicos y aprovechó la ocasión para presentar uno nuevo: "World Without Man", el cual formará parte de "The Way of the Wicked", nuevo trabajo discográfico que saldrá a la venta a mediados de año.

Para el cierre eligieron “Metal Tyrant”, último de los seis temas que la banda interpretó. Lamentablemente nos quedamos con sabor a poco, dado que su performance no llegó a la media hora, aunque privilegiamos la calidad sobre la cantidad y en definitiva nos llevamos una buena impresión.

Al finalizar Seven Witches el recinto ya estaba prácticamente colmado. La gente degustaba desde sándwiches de los más variados hasta unos exquisitos aros de cebolla, papas fritas o las clásicas ribs, mientras bebía cerveza y tragos bien vistosos, a la espera de uno de los verdaderos platos fuertes de la noche: Armored Saint.

A las 20 horas los californianos Armored Saint se hicieron presentes de la mano del novedoso "Win Hands Down", tema que da nombre al próximo trabajo de estudio de la banda, seguido de "March Of The Saint" para el delirio de los allí presentes, quienes con su headbanging y mosh vitorearon este himno. El set list recorrió las distintas épocas y del nuevo disco también presentaron un segundo tema llamado "Mess".

Armored Saint
Lo más llamativo de esta formación probablemente sea su cantante. El potencial de John Bush es inigualable. Este frontman de 51 años da cátedra cada vez que emite sonido, con su voz intacta y el carisma que lo caracteriza, el nivel de este hombre a la hora de cantar y moverse en el escenario nos hace pensar que el tiempo no ha surtido ningún efecto negativo en su persona.

En vivo, Armored Saint es sólida y contundente. Prácticamente con sus miembros originales (a excepción del ya desaparecido Dave Prichard), este quinteto conformado por Joey Vera en bajo (Anthrax, Fates Warning y Seven Witches), Jeff Duncan en guitarra y los  eternos hermanos Gonzo y Phil Sandoval en batería y guitarra, respectivamente, supieron brindar un show soberbio de una hora de duración.

Las perlas de la noche: "Win Hands Down", "March of the Saint", "Can U Deliver" y "Mad House"

Una vez pasadas las 21 horas, ya prontos para “devorarnos” el verdadero plato principal, la agrupación comandada por Biff Byfford salió a comerse el escenario. Saxon abría la noche con la primera fecha de su gira americana, tour en el que tienen programado unos 20 shows en 17 días, algo récord para estos señores que vienen rockeando hace décadas.

Saxon
Abrieron a toda maquina con su clásico "Motorcycle Man" seguido de “Sacrifice", tema que da nombre a su último trabajo de estudio. Si la presencia de Byfford con su cabellera blanca y su sobretodo oscuro ya es marca registrada, las arengas de Nibbs Carter indefectiblemente llevan a los fans a corear y poguear como si fuera la última vez.

La catarata de clásicos era imparable a medida que el show transcurría: “Power & The Glory”, “Heavy Metal Thunder”, “Crusader” y “Princess Of The Night” fueron, sin lugar a dudas, los momentos más álgidos del recital. Como dato de color, Biff mencionó que para octubre de este año esperan la salida de su nuevo álbum y aprovechó para quejarse de la iluminación del mítico B. B. King Bar por considerar que esas luces eran pobres para "La Gran Manzana" (puede que hayan sido algo tenues, pero desde abajo las bandas brillaron por cuenta propia).

Biff Byford
Llegó el momento de los bises y como no podía ser de otra forma, ejecutaron los súper clásicos “Wheels of Steel” y “Denim And Leather” para poner punto final a una noche redonda por donde se la mira, con mucha energía y para guardar por siempre en la memoria.

Por Guillermo González y Valeria Vizioli

viernes, 26 de junio de 2015

MATHRAS - "Alquimia" (Metal Sin Records 2015)


Mucha agua bajo el puente tuvo que pasar para que hoy podamos tener en nuestras manos “Alquimia”, el segundo trabajo de Mathras. Un álbum debut, allá por el año 2009, dos cantantes que quedaron en el camino, hasta que en el 2013, Ariel Varas vino a asumir la voz de esta banda de heavy metal nacional, formada por Gustavo Ruben en guitarras, Sergio Marti en batería y Fernando Barreiro en bajo, como miembros originales, coronando años de lucha hasta llegar a este momento.

Y cuando decimos coronar, hacemos referencia a una de las acepciones del término que reza “perfeccionar, completar una obra”, con lo que tal vez adelantemos el final de la crítica, porque estamos ante un producto de alta gama en lo que al género se refiere, desde el contenido musical y lírico hasta el arte gráfico. Todo está delicadamente pensado, trabajado y producido por Gustavo Ruben, Axel Sierra Bas y Gerardo Abbenante.

Once temas propios y un cover como bonus track son el eje de esta labor que comienza a toda máquina con “Ars Chimica”, término que en latín significa “ciencia que estudia las transformaciones de las sustancias, sus combinaciones y sus acciones recíprocas” y que sin dudas expone de un solo saque cuál es el eje sobre el que gira el disco.

Ritmos poderosos, melodías atractivas que nos llevan hacia zonas oscuras, con reminiscencias a un Black Sabbath moderno y evolucionado, de la mano de riffs y punteos filosos pero certeros a cargo de Ruben, apoyados sobre una base sumamente sólida con la dupla Marti/Barreiro, con el objetivo de plantearle una dura batalla al ostracismo en el que suele caer muchas veces el estilo. Y junto al registro vocal de Varas, que rememora a veces a un Dio, un Tony Martin o un David Coverdale, sumado a los atinados coros que engalanan todos los temas, Alquimia gana con creces a esa contienda y deja al oyente con hambre de escucharlo una y otra vez.

“Mi Ley”, segundo tema del disco, fue el primer corte que se conoció de esta nueva etapa de la banda y es a las claras uno de los que más se van a recordar. Le sigue “El Psicópata”, “Recuerdos del Dolor” e “Inocencia Perdida”, una breve introducción instrumental con dejos de misterio, que le da el pie a “Sin Detenerme”, un tema a medio tiempo y pura emoción, con un mensaje claro: “Los vientos cambiarán, a mi favor o en mi contra…” y tal como se ha venido escuchando hasta ahora, la balanza se inclina por la primera posibilidad en lo que a la banda se refiere.

"Vidas Ajenas” levanta a toda velocidad para encontrarnos con otra de las mejores creaciones: “En lo Profundo”, tema que cierra por donde se lo oiga y, como todos los anteriores, con el plus de la contundencia creativa que se nota hasta en los más mínimos detalles auditivos, donde se recrean climas temerarios que condimentan relatos potentes, que hacen de cada tema una historia cruda que visualizamos en nuestra mente como si cada uno de ellos fuera un corto cinematográfico. “Nada Cambiará” es otra de las canciones que no pasa desapercibida y queremos destacar. También medio tiempo, con una impronta poderosa que cuenta en su composición con la pluma de Martín Carriquiry y Pablo López Mascarell, muestra cerca del final de Alquimia que Mathras sabe lo que busca y lo logra con la facilidad de quienes tienen oficio.

“Decisiones” y “Siempre Estarás” van marcando el camino para la despedida, que cierra con el clásico de Pappo’s Blues 1, “El Viejo”, tema que la banda viene tocando en vivo desde hace rato y merecía su lugar de privilegio en esta oportunidad para homenajear tal vez al pedazo de historia que nos deposita en este presente. “Que la vida está a merced de quién nada espera…” dice uno de los temas de Alquimia. Tal vez no era inesperado un disco como éste, lo que sin dudas nos deja con la sensación de que todavía hay mucho para disfrutar en nuestra escena nacional.

Por Mariana Weingast

miércoles, 31 de diciembre de 2014

TRIDDANA, ROXY LIVE 20.12.14


Triddana

Triddana

Triddana

Triddana

Triddana

Triddana

Triddana

Triddana

Triddana

Triddana

Triddana

Triddana
Triddana


El sábado 20 de diciembre fui cordialmente acreditada para cubrir el show de Triddana. Salí del programa de radio como habitualmente hago todos los sábados, pasé por casa, me cambié y me fui casi literalmente corriendo al Roxy. Lamentablemente por cuestiones de tiempo no llegué a ver a Charger X, la banda encargada de abrir la fecha.

Pasadas las 21:30 Diego Valdez (voz), Juan José Fornés (guitarra), Diego Rodríguez (bajo), Pablo Allen (gaita) y Ranz (batería) se presentaron ante un recinto colmado de espectadores ansiosos por escuchar su folk metal de primerísimo nivel. Para ir aclimatándonos, de fondo nos deleitaron con un fragmento del tema musical de la serie “Game of Thrones” interpretado por ellos mismos.

Enropados con sus clásicos kilts, instrumentos en mano y maquillados para la ocasión, el telón se abrió para dar comienzo a un show que sería por demás arrollador. De la mano de “Becoming”, tema que formará parte del segundo disco de la banda titulado “The Power & The Will”, la gente empezó a mover las cabezas y a poguear. 

Diego Valdéz estaba afiladísimo y la energía fluía tan naturalmente entre los miembros de la banda que sin dudas fueron un plus a la hora de contentar al público. Ingredientes como profesionalidad, manejo de la escena y carisma, ya son moneda corriente en esta formación.

“Spoke the Firefly”, “Fast and Wild”, “The Dead End Verse” y “All Souls Night” fueron las elegidas para continuar con el repertorio. Como dato de color, en un determinado momento se escuchó una voz masculina pidiéndole a Valdéz que interpretase un tema del inolvidable Ronnie James Dio, con lo cual también fuimos testigos del gran caudal de voz de este frontman entonando un potente fragmento de quien fuera cantante de Heaven & Hell.

“Death Blow”, “Galloping Shadows”, “Gone With The River”, “Echo Through The Days”, “Men Of Clay”, “The Mighty In My Blood” y “The Wicked Wheel” se sucedieron una tras otra, dejando en claro que Triddana es una aplanadora arriba del escenario. Incluso ejecutando un tema medio tiempo con guitarra acústica, como es el caso del infaltable “Born In The Dark Age”.

Entre ovaciones y aplausos el recital iba llegando a su fin. Presentaron “When The Enemy’s Close”, otro tema incluido en su segundo álbum de estudio y, finalmente, bajaron el telón con “The Beginning” y “Faking A War”, de “Ripe For Rebellion”.

Como ya es costumbre, no faltó la clásica foto de los músicos de espaldas al escenario con su público detrás. Y por supuesto, hubo reparto de púas y palillos de batería como forma de agradecimiento.

En pocas palabras, Triddana puso toda la carne sobre el asador. Para quien nunca los vio en vivo es una experiencia que recomiendo, no sólo por gusto personal sino por su originalidad e impronta que la hacen única en su estilo. 


Por Valeria Vizioli

jueves, 25 de diciembre de 2014

STRYPER - IAN - BOANERGES en el Teatro Vorterix 10.12.14

Boanerges

Ian

Ian

Stryper

Stryper


Llegué temprano al Teatro Vorterix y me dispuse a ver a una de las grandes bandas que tiene el metal local. Puede gustarte o no su mensaje, pero (como vengo sosteniendo desde hace años) tiene una de las mejores performance, un sonido de calidad y excelentes discos, al igual que otras bandas cristianas.

Boanerges, con tres álbumes en su extensa carrera, encendió el fuego a la hora pactada con “Poder Soberano”, “Nada Ni Nadie” y “Date Una Oportunidad” (los tres de su primera placa “Señales Antes Del Fin” de 1988). Durante el show mostraron una sólida pared con el mentor de la banda, Marcelo Rodríguez en el bajo y Esteban Castellano, el nuevo baterista.

Siguieron desplegando su arte con el clásico “Héroes En Soledad” (de su segunda placa Ep “Más Allá Del Umbral” de 2002), en el cual los guitarristas Diego Vera y Damián Guzmán nos permitieron apreciar su alta calidad musical.

A continuación fue el turno de “Boanerges” (Hijos Del Trueno, según la Biblia) de su primera placa, y luego arremetieron con “Recobra El Fuego”, un tema nuevo en el que Gabriela Sepúlveda dejó más que claro porqué es una de las mejores cantantes de la escena.

Para el cierre, ya con las instalaciones del Teatro colmadas, sonó “Salmo 96”, otro clásico de su primera placa, cantado y ovacionado por los fans. Fue un excelente año para esta gran banda de White Metal Cristiano y no en vano son la N° 1 en su estilo. Más tarde Gabriela Sepúlveda cumpliría su sueño de cantar junto a Stryper, pero ese es otro capítulo….

Por Gabriel Columbus

El telón se cerró para dar lugar a otra gran banda de la escena nacional. Mario Ian y compañía se presentaron con Ian, la formación comandada por la voz de este increible hombre que lleva más de 30 años al servicio del metal. Con José Velocet en guitarra, Germán García en bajo y Leo Dobao en batería, completando la formación, estuvimos ante la presencia de una banda más que sólida, aguerrida y con muchísima actitud arriba del escenario.

En cuanto a los temas elegidos para la ocasión pudimos disfrutar de “Nuevo Orden”, “No Me Desangraré”, “Latinoamérica” y “Nunca Dejaré”, entre otros.  Después de haberlos visto y escuchado en vivo, una vez más, si alguna mínima duda me quedaba aún acerca de la calidad de esta banda, se me despejó al instante.

Para culminar este impecable show sonó “Bajo Control” un tema interpretado por Ian en su paso por otra mítica banda, Rata Blanca. El público los aplaudió de pie, como se merecen, y Mario se mostró muy agradecido tanto con sus seguidores como con el sello Icarus por haberlo invitado a participar de la fecha.

El plato principal ya era un hecho. Faltaban minutos para ver a Stryper, cuando de pronto se anuncia desde el escenario que el show que brindarían los músicos sería atípico, dado que Michael Sweet se encontraba con problemas vocales, con lo cual no iba a poder hacer de las suyas frente al micrófono.

Si bien la noticia fue un tanto impactante, los cuatro californianos se presentaron ante un público que los aclamaba fervorosamente, dejando en claro que eran capaces de sortear cualquier imprevisto. Michael Sweet tocó la guitarra y se limitó a hacer los coros, en tanto que Oz Fox además de hacer sonar la viola se hizo cargo de las voces. Completaron la formación Tim Gaines en bajo y Robert Sweet en batería, conformando de esta manera una base sólida y contundente.

Tocaron temas de su último trabajo “No More Hell To Pay” (2013), como así también de sus antecesores. Aunque no pudimos escuchar la particular voz de Michael, debo reconocer que Fox hizo un más que memorable trabajo en el micrófono.

Canciones como “Loud ‘N Clear”, “The Rock That Makes Me Roll”, “Calling To You”, “In God We Trust” y “Reach Out” fueron algunas de las que sonaron entre púas y biblias arrojadas a la audiencia. El show no tuvo respiro, los temas sonaron uno detrás del otro cual relojito suizo y hubo algunas sorpresas.

Tanto Mario Ian como Gabriela Sepúlveda se subieron a cantar con Stryper: el primero interpretando el clásico “Breaking The Law” de Judas Priest, la segunda entonando “Soldier Under Command”. Y por si fuera poco también tuvimos la oportunidad de escuchar a los americanos haciendo el gran cover de Kiss “Shout It Out Loud”. Mención aparte merece la balada “Honestly”, íntegramente cantada por Michael y el único tema en el que pudimos apreciar todo su caudal vocal.

Hora y media “al palo” fue el saldo que nos dejó el show que, si bien tuvo este inconveniente con su frontman, lejos de suspender o posponer la fecha, se hicieron cargo de la situación y brindaron un más que digno espectáculo.

Por Valeria Vizioli